1. Conozca el coste real de cada plato
Empiece por lo que le cuesta preparar cada plato: los ingredientes y también el envase, la tapa, la bolsa, las tarrinas de salsa y los cubiertos. El envase se olvida con facilidad y suma mucho en una noche con muchos pedidos. Apunte el total junto a cada uno de sus platos más vendidos.
2. Consulte las tarifas de su contrato
Uber Eats no publica en España una lista de precios general para restaurantes. Según las condiciones generales de Uber Eats para comercios en España, usted paga una Tarifa de Servicio por usar Uber Eats, y su importe para cada modalidad (por ejemplo, entrega o recogida) se fija en su Modelo de Pedido. Las mismas condiciones contemplan una Tarifa de Activación, y el modelo de contrato de Uber Eats en España describe además una tarifa de suscripción semanal.
Busque las cifras en su propio Modelo de Pedido y en Uber Eats Manager, no en lo que le hayan contado. Nuestra guía sobre la comisión de Uber Eats para restaurantes en España explica cada tarifa. Después calcule, plato a plato, lo que le queda de verdad.
3. Decida su precio a domicilio
Si decide cobrar algo más a domicilio que en sala para cubrir estos costes, hágalo con un criterio claro. Algunos consejos:
- Aplique la misma lógica a toda la carta, para que los precios no parezcan puestos al azar.
- Redondee a precios sencillos, como 14,50 € o 15 €, en lugar de céntimos sueltos.
- Piense siempre en precios con IVA incluido, porque es lo que el cliente ve y paga.
- Revise si su contrato incluye alguna condición sobre diferencias de precio.
- Esté preparado para explicarlo con sinceridad si un cliente habitual le pregunta.
4. Replantee los platos que viajan mal
Algunos platos son caros de envasar bien o llegan peor de lo que salen: unas patatas bravas que se ablandan, un arroz que se pasa en el trayecto. Si un plato apenas le deja margen a domicilio y recibe comentarios flojos, quizá sea mejor dejarlo solo para la sala. Una carta a domicilio más corta también es más fácil de elegir.
5. Use menús y tamaños con cuidado
Los menús combinados suben el importe de cada pedido y reparten mejor costes fijos como el envase. Asegúrese de que el menú sale claramente más a cuenta que los platos por separado, y diga exactamente qué incluye: «Hamburguesa, patatas y refresco en lata». Con los tamaños pasa lo mismo: «Ración grande (para 2)» ayuda a elegir sin dudar.
6. Cobre los extras
Queso extra, una segunda salsa o un poco de aguacate le cuestan dinero. Ofrecerlos como opciones de pago en su carta es justo y permite al cliente montar el plato a su gusto.
7. Una promoción es una prueba, no una costumbre
Los descuentos pueden atraer clientes nuevos, pero salen de su margen, y las tarifas de su contrato pueden seguir aplicándose. Antes de lanzar una, calcule lo que le queda por pedido con el precio rebajado. Lance una cada vez, compare los resultados y retírela si no compensa.
8. Revise sus precios con regularidad
El precio de las materias primas cambia. Repase sus precios a domicilio cada pocos meses, o cuando un proveedor importante suba sus tarifas, para no perder dinero sin darse cuenta en sus platos más vendidos.
El precio es solo una parte de la decisión
El cliente compara lo que ve. Una foto clara, un nombre que se entiende y una descripción que dice qué lleva el plato hacen que un precio justo parezca lo que es. Nuestra guía para recibir más pedidos cubre el resto de su página.



